Ensalada de Armonía de Legumbres con farro, rúcula, albaricoques y almendras


de Rossella

Ensalada de Farro – Lentejas – Judías azuki – Judías azuki verdes – Guisantes, con rúcula, albaricoques y almendras

Ingredientes (para 4 personas)

  • 500 g de Armonía de Legumbres con Espelta
  • 6-8 albaricoques maduros pero firmes
  • 100 g de rúcula
  • 50 g de almendras sin cáscara pero con la piel
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 4 cucharadas de zumo de limón
  • 1 pizca de sal
  • sal y aceite de oliva virgen extra para condimentar la sopa

Preparación

  1. Enjuague Armonía de Legumbres con Espelta y déjela cocer a fuego lento durante aprox. 60 minutos con abundante agua (3 l), añadiendo la sal al final de la cocción y, una vez terminada la cocción, un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Mezcle y deje enfriar a temperatura ambiente.
  2. Lave los albaricoques, retire el hueso, córtelos en 4-8 gajos y consérvelos a parte.
  1. Corte las almendras en dos mitades con el cuchillo a lo largo y consérvelas a parte.
  2. Lave la rúcula, escúrrala muy bien y prepare una vinagreta disolviendo la sal en el limón y, a continuación, emulsionando el limón con el aceite de oliva y mezclándolo muy bien con un tenedor o agitándolos juntos en un recipiente de cristal muy bien cerrado.
  3. En un bol grande junte Armonía de Legumbres con Espelta, ya fría, con la rúcula o sazónela con la vinagreta. Añada los albaricoques y las almendras, mezcle bien todos los ingredientes y sirva.

Autora y fotógrafa del blog: rossellavenezia.com

Rosella es mitad de las Marcas y mitad de Lucania. Vive en Roma, pero viaja muy a menudo, por lo que siempre está maleta y cámara en mano. Es arquitecta, fotógrafa, autora, cocinera y tiene una especial vocación por el paisaje y el medio ambiente. Ama explorar las relaciones entre la comida y su tierra de origen, y preparar platos que le recuerdan su infancia y las muchas mujeres de su familia, que han contribuido a su amor por la cocina. Respeta mucho los ingredientes naturales y cree firmemente en el papel que tienen la cocina y las personas en la protección y la conservación del entorno en que vivimos. Tiene una pasión (no muy secreta) por la pastelería y por la panificación. Ama escribir (¡además de leer!), pero sobre todo, y desde niña, ama hablar. Comparte sus aventuras gastronómicas y no gastronómicas en su blog: Vaniglia, storie di cucina.