ÑOQUIS DE JUDÍAS PINTASMANTEQUILLA Y SALVIA


de Valentina

ÑOQUIS DE JUDÍAS PINTASMANTEQUILLA Y SALVIA

(para 4 personas)

INGREDIENTES PARA LOS ÑOQUIS

  • 400g de judías pintas cocidas
  • 1 patata media, hervida
  • 50 g de harina integral
  • Sal

INGREDIENTES PARA EL CONDIMENTO

  • 30g de mantequilla
  • 5 hojas de salvia
  • Sal y pimienta
  • Queso Pecorino rallado

PREPARACIÓN
Para hacer los ñoquis, preparar un puré con las judías usando una batidora. Para obtener un resultado aún mejor, pasarlos por un colador. Añadir la harina, una pizca de sal y la patata, y amasar bien hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados. Dividir la masa en 4 trozos y crear listas con un ancho de un dedo aproximadamente. Después, cortar trozos de un par de cm para hacer los ñoquis. Colocarlos en una bandeja enharinada. Entonces, se pueden congelar los ñoquis directamente en la bandeja o usarlos de inmediato.
Mientras, hacer hervir una olla de agua salada. Cuando se vierten los ñoquis en el agua hirviendo, estos están listos en cuanto suben hacia la superficie, o sea, en alrededor de dos minutos. Para el condimento, derretir la mantequilla en la sartén. Añadir las hojas de salvia lavadas, bien secas y picadas. Dejar que la mantequilla se oscurezca ligeramente, prestando atención para que no se queme: cuando comience a hacer espuma, girar el sartén. Una vez lista, añadir los ñoquis en cuanto suban a la superficie y moverlos en la sartén para que el condimento los cubra. Finalizar polvoreando pimienta, según su gusto, y con una buena cantidad de queso rallado.

En muchas casas, los ñoquis representan la comida cómoda del domingo. Como la pasta, se adaptan prácticamente a cualquier condimento, cuestan poco, le gustan a todo el mundo, pero te dejan extendido en el sofá, después de una dosis tan grande de hidratos de carbono blancos. Por eso son perfectos para el domingo: los ñoquis se pueden comer solo cuando nadie te obligará a levantarte del sofá durante al menos dos horas después de comer. Los ñoquis son también una de las recetas que están siempre en medio de diversos debates: si llevan huevo o no, qué cantidad de harina poner, qué calidad y tipo de patatas usar y cuánto tiempo de cocción. Sin embargo, en las casas, siempre he visto cocer ñoquis a las madres y las abuelas de una manera muy similar entre ellas, siguiendo la antigua tradición que pasa de casa en casa.

Yo nunca he sido una amante de los ñoquis, y mi cuerpo no reacciona bien al exceso de patatas, triplicando el sentido de llenura que ya normalmente provoca este tipo de receta.

Esta receta es muy diferente a aquellos con las cuales he crecido. En fondo, usar las judías para crear los ñoquis no es un proceso tan diferente del que se usa para los ñoquis de calabaza o de requesón. Las judías pintas tienen en común con las patatas el bajo coste, pero añaden consistencia y proteínas a la receta, que de lo contrario es muy rica en hidratos de carbono simples.

He mantenido la presencia de una patata para obtener una consistencia más suave, pero la harina es integral y, usando una harina sin gluten, el resultado está igualmente asegurado.
Si los hago con salsas de pescado o de verduras, me gusta servirlos con mucho condimento, para poder usar una porción más pequeña de ñoquis y obtener un plato aún más sano, gracias a la presencia de verduras.

Sin embargo, aquí los presento con un clásico condimento de mantequilla y salvia. También se pueden probar de una manera aún más ligera, con salsa de tomate, tomates cherry sofritos con aceite, ajo y pimiento picante, una salsa de verduras, con brócoli romano y anchoas...o en otras versiones, como un clásico ragú, en el horno a la Sorrentina, con tomate y mozzarella, con salsa de pescado...son perfectos de cualquier forma, exactamente como los ñoquis de la abuela. Y, en base al condimento, también pueden ser completamente veganos.

A mí me gusta tanto la consistencia, que me comería dos platos incluso solo con un poco de aceite.
¡Pero, por muy sanos que sean, una segunda ración no me ahorraría el coma en el sofá!

Soy Valentina, fotógrafa Una transición de la campiña entre Marcas y la Romaña a los Estados Unidos, me ha vuelto apasionada de la cocina natural y vegetariana, pasión de la cual ha nacido Hortus Cuisine, el blog que desde hace tres años se ocupa de 'green food', relacionado con la tradición mediterránea y la fotografía. Cuando no tengo mi Canon en mano, amo escribir y aprender sobre la gastronomía y la enología.
Para un blog como el mío, las legumbres constituyen el alma: son la esencia de la cocina mediterránea; una sierva pobre pero hermosa, generosa y llena de recursos.