PICATOSTES CON JUDÍAS CANNELLINI TOMATE Y ACEITUNAS NEGRAS


de Rossella

PICATOSTES CON JUDÍAS CANNELLINI TOMATE Y ACEITUNAS NEGRAS

INGREDIENTES (PARA 4 PERSONAS)

  • 200 g de judías cannellini
  • 100 g de aceitunas variedad Taggiasca
  • 350 g de salsa de tomate
  • 80 g de aceitunas negras
  • 8 rebanadas de pan con fermentación natural
  • 1 cucharadita de pimentón ahumado
  • 1 cebolla dorada
  • 1 diente de ajo
  • sal
  • pimienta
  • aceite de oliva virgen extra
  • perejil

PREPARACIÓN

  1. La noche anterior lavar bien las judías cannellini bajo el agua del grifo y ponerlas en remojo durante 12 horas.
  2. El día siguiente lavar bien las judías cannellini y ponerlas a hervir durante 50-55 minutos en una olla grande.
  1. Mientras, picar la cebolla y dejarla dorar en un poco de aceite de oliva durante algunos minutos. Añadir el pimentón ahumado y la salsa de tomate. Cocer a fuego lento durante 5 minutos, añadiendo poca agua caliente, si es necesario, y por último verter las judías hervidas y las aceitunas variedad Taggiasca. Dejar sazonar otros 5 minutos.
  2. Tostar el pan y después pasar el ajo por un lado de la rebanada.
  3. Servir cada picatoste con la salsa de judías y aceitunas, aceite de oliva virgen extra, el perejil picado y un poco de pimienta negra polvoreada.

Autora y fotógrafa del blog: rossellavenezia.com

Rosella es mitad de las Marcas y mitad de Lucania. Vive en Roma, pero viaja muy a menudo, por lo que siempre está maleta y cámara en mano. Es arquitecta, fotógrafa, autora, cocinera y tiene una especial vocación por el paisaje y el medio ambiente. Ama explorar las relaciones entre la comida y su tierra de origen, y preparar platos que le recuerdan su infancia y las muchas mujeres de su familia, que han contribuido a su amor por la cocina. Respeta mucho los ingredientes naturales y cree firmemente en el papel que tienen la cocina y las personas en la protección y la conservación del entorno en que vivimos. Tiene una pasión (no muy secreta) por la pastelería y por la panificación. Ama escribir (¡además de leer!), pero sobre todo, y desde niña, ama hablar. Comparte sus aventuras gastronómicas y no gastronómicas en su blog: Vaniglia, storie di cucina.